lunes, octubre 12
Alguna vez fui feliz.
Una vez formaste parte de mi vida. Maldito día en el que te conocí.
 
sábado, septiembre 12

Entre tanto pensarte me estoy volviendo ciega. Agarro un cigarrillo y lo prendo por vos, sin decir una palabra más, después pienso en loa años que perdí mirándote por el espejo y me siento un idiota. Con cara larga y mejillas rosas, los brazos detrás y una sonrisa de payaso. Así es como recuerdo haberte conocido. Eras el marco de mi foto, el estuche de los juguetes que me regalabas. Eras como el cielo, como la estación y las calles con cigarrillos apagados después de muchas charlas donde casi siempre te dejaba con un abrazo tibio.

Nunca entendí porque te fuiste, pero supongo que no te gustaban las estaciones, ni el tren ni los helados de frutilla (rosa, como las mejillas). Una vez me dijiste que ibas a volver y aún te estoy esperando. No quiero volver a dejarte ir.

Hoy paso por ese lugar y siento que aún estas con la cabeza gacha y pidiendo que termine con esto de una vez por todas. Querés que te mate, pero no querés caer al vacío, entonces te dejo agachado y te pego una suave patada en el estomago, un estomago lleno de vicios. Esos vicios…

Me gustaban tus venas y el calor de tus manos.

Entre otras cosas, siempre me gustó que no seas fiel.

 
lunes, agosto 24
Extrañarte me cuenta más que odiarte. Son dedos fríos, intocables e inmóviles que te recuerdan tamblando al pensar que el invierno se va a ir sin volver a verte. Pensando que el sol salió y no lo vimos. Te necesito.

(te siento)
 
jueves, junio 4

Una única esperanza y esa no es la mía.

En los momentos en que hace frío es casi tiempo de salir a tomar un poco de sol. Dicen que a los locos les hace bien el sol, los calma un poco. Es un buen momento para salir a comprar agua caliente y hacer mates. Pero a vos no te gusta tomar mate. Es un problema eso.

Fácil de abrir y da lástima dejarlo sólo. Mi culpa es no ser lo suficiente fuerte para soporta que ya te fuiste.

Ay! Basta tengo que dejar de hablar de vos.

¿Cómo fue que llegaste a mi vida?

 
sábado, mayo 30

Hoy me sentía como en un agujero negro.

Como el de aquel día.

En el país de no me acuerdo, doy tres pasitos y me pierdo.

Me dejaste con el sudor a medio pómulo, con la mueca de un abrazo, la boca entreabierta, con miradas de sin salidas, ya sin ganas. Me dejaste como tantas otras veces, como casi nuca; como el paraguas en verano. Me dejaste con lastima. No sientas lastima.
No puedo evitar sentir ahogo, sentir rabia y mirar una esquina de la habitación en la que me había puesto a llorar y me levantaron de los pelos.
Que buena jugada, te felicito.
Me dejaste justo cuando me tenías que dejar, o mas tarde. ¡qué par de pantalones que te hacen falta! Creo que ya no me acuerdo de vos. ¿eras el que me mordía los labios o el que no paraba de hacerme cosquillas? Si me acuerdo. Me rompiste el corazón, pero ahora más que nunca, tengo motivos para reconstruirlo.

Frío, frío y más frío.
Qué buena jugada, te felicito.

El tesoro que no ves
La inocencia que no ves
Los milagros que van a estar de tu lado
Cuando comiences a leer de los labios
Y a ignorar los embustes y gustar
Con tu lengua de las aguas que son dulces
Aunque te sientas mal.

Si no hay amor que no haya nada entonces, alma mía
¡no vas a regatear!
Un hermoso día el de hoy!
Ay! Que bello día es hoy!
Está para desatar nuestra tormenta
Que va a tronar por el dolor.
Juegan a “primero yo” y después a “también yo”
Y a “las migas para mi” y cierran el juego porque ya saben que… el tonto nunca puede oler al diablo (vida mía!) ni si caga en su nariz.

Esa mancha que esta allí…
Por allí… en el suelo! Allí!
Y en tu bella cicatriz
Parece sangre y sin embrago sonreís.

El tesoro que no ves!
La inocencia que no ves!
El placer es tan oscuro como el culo de un topo negro y si no hay amor que no haya nada entonces, alma mía.
¡no vas a regatear!

Placer que es cruel… (le hechas el guante sin lagrimas… a tu pena allí nomás)… y el mundo allí nomás.

El sol cocina lento…

Placer que es cruel…
(Vos siempre con una excusa a flor de labios… sin lagrimas… con tus dolores allí nomás)
y el mundo allí nomás, sin vida
con tu sangre en el suelo…

ya se debe haber olvidado de mí,
de mis manitos y piecitos fríos,
De las veces que temblaba y no me podía dormir,
De mi miedo a tener miedo,
De lo inquieta revisando cajones, encontrando siempre cosas nuevas para preguntar,
De lo que me gusta el guiso de lentejas,
De lo que disfruto verlo bañarse,
De lo distraída que me hago cuando sale desnudo de la ducha y no hago otra cosa que agarrarme las ganas de tirarme ensima de él.
De todo lo que tardo en elegir qué ponerme,
De las veces que no paro de mirarme en el espejo e insistir en que estoy gorda.
De lo que me gusta reventar sus granitos,
De lo que disfruto sacándome un moco,
De que me diga: “Deby, no soy un pendejo calentón”,
De lo borracha que me pongo cuando lo extraño,
De lo mal que me pone que tome wisky,
De lo loca que me pone que me haga cosquillas,
De lo que no me gusta que se duerma antes que yo,
De que me da cagazo dormir sola.
Todo esto sigue siendo igual, va, casi todo, pero sin él; o con él, pero sin mi.

( ), te proponen jugar y no esperan que sea tu turno, que se aburren y abandonan el juego.